Oriol Lladó
Periodista
¿Qué es una alergia?
El sistema inmunológico nos protege de las sustancias que pueden enfermarnos. Sin embargo, nuestro sistema de defensa se comporta con un exceso de celo, en algunas ocasiones. Es cuando reconoce a determinadas sustancias (alérgenos) como peligrosas, a pesar de que no lo son. Estas sustancias pueden llegar al cuerpo por diferentes vías, a través del aire y del polen, a través de los alimentos o a través de la ingestión de algunas medicinas. Los síntomas son diferentes: congestión y picor de ojos para las alergias al polen, problemas digestivos, cutáneos o de respiración para la alergia a los alimentos o reacciones cutáneas para las alergias a productos medicinales. Los niños son especialmente vulnerables a las alergias.
¿Qué primavera nos espera?
Los expertos en Alergología presagian una primavera problemática para los alérgicos al polen. “Esperamos que las concentraciones acumuladas de polen de gramíneas (césped, hierba…), que aparecen en abril, mayo, junio y julio superen los 5.100 granos por m3 de aire, frente a los 2.800 grs./m3 registrados en 2009”, explica el doctor Javier Subiza, coordinador del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) en un informe publicado en el web de este organismo. El aviso es pertinente, porque las estimaciones apuntan que el 25% de la población padece algún tipo de enfermedad alérgica, entre las que destacan la rinitis y el asma. El momento álgido de la temporada del polen será entre abril y mayo; a finales de junio los niveles de polen serán más tolerables.
¿La contaminación empeora las alergias?
Aunque la genética es muy importante, el factor ambiental es determinante. El escape de nanopartículas sólidas contaminantes en la combustión de vehículos, principalmente diesel, aumenta la capacidad del cuerpo para producir el anticuerpo de la alergia, IgE, haciendo que las reacciones alérgicas sean más probables, según revelaron científicos del Keck School y de la Universidad de California (EE.UU.) en un estudio publicado por “The Lancet” en 2004. Otros contaminantes atmosféricos, como el dióxido de nitrógeno, también puede irritar el sistema respiratorio, en el caso de niños propensos al asma, ésta irritación puede desencadenar un ataque, señalan los expertos.
¿Cual es el mejor remedio para combatir las alergias?
“Lo que puede hacer una persona alérgica es conocer muy bien cuál es la especie vegetal que le provoca el problema. No podemos hacer que arranquen todas las gramíneas del planeta, ni eliminar todos los coches de la ciudad. La información es clave para adaptar nuestros hábitos a esta situación: decidir si sorteamos un parque o dónde pasamos el fin de semana en los meses más críticos”, señala Jordina Belmonte, una de las aerobiólogas de referencia al estado sobre el tema y responsable del Punto de Información Aerobiològica de la UAB.
Los consejos de Belmonte los avala claramente esta noticia: cuando los padres fueron entrenados en cómo proteger a sus hijos de los alérgenos y la exposición a los contaminantes, las visitas a urgencias se redujeron en un 30 por ciento, como destaca este estudio publicado por el diario norteamericano American Journal of Public Health.
… y algunos consejos:
1. Cuando sospeches que sufres alergia, concierta hora con tu médico o visita un especialista. Es muy importante saber a qué se es alérgico.
2. Una vez has identificada tu alergia, infórmate de los períodos de máxima concentración de polen y prepara tus desplazamientos por la ciudad -una auténtica trampa para el alérgico por la combinación del polen con el ozono- con cuidado. Evita acudir a parques o permanecer cerca de jardines, si transitas en coche evita tener la ventanilla abierta. Ten en cuenta que durante las primeras horas de la mañana (a partir de las cinco de la madrugada!) y las últimas de la tarde, la concentración de polen es mayor. Diferentes instituciones elaboran regularmente ‘mapas’ de extensión del polen. Consúltalos.
3. Empieza el tratamiento 15 días antes del inicio de la primavera.
4. En el caso de bebés y niños, la excesiva higiene es, según numerosos expertos, un factor de aumento de ciertas alergias. Se aconseja utilizar jabones neutros o sydnets y no bañar más de tres veces a los bebés. Los hijos de padres alérgicos tienen más posibilidades de ser alérgicos.
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