Este mes de julio en la Fundació Roger Torné hemos estado inmersos en una de nuestras actividades más importantes. Se trata del Proyecto Airea, enmarcado en el Programa La Casa de l’Aire.
Airea son las colonias de verano de la Fundación; pero es un proyecto que va mucho más allá de lo que usualmente entendemos por “colonias infantiles”, ya que, aunque cuenta con la vertiente lúdica y vacacional de este tipo de actividades, todo en Airea está pensado para cumplir el objetivo de mejorar el bienestar de los niños y niñas que participan en el proyecto, lo que se consigue gracias a los beneficios de la educación respiratoria al aire libre y a la relación sana con el mundo natural.

Clase de yoga
Las colonias de Airea están ideadas para que puedan asistir niños y niñas alérgicos, con dificultades respiratorias o de alimentación y que convivan en un ambiente de normalidad con otros participantes sin ningún problema específico. Las clases de yoga, los juegos, la nutrición, los talleres, etc., están programados para todos juntos puedan participar en las actividades en un clima de respeto por la diferencia.
Pero además, Airea, igual que el Proyecto Respiro, tiene una vertiente educativa para los niños y niñas, con objeto de promover el ejercicio físico, ejercitar la paciencia, mejorar el conocimiento del medio natural y poner en práctica la observación, la reflexión y la capacidad de decisión a la vez que desarrollan el placer de la aventura y el descubrimiento.
Cada uno de los diez días que duran las colonias de Airea se estructura alternando las actividades físicas, relajantes y educativas de forma que los niños y niñas que participan aprendan a prevenir crisis respiratorias, asimilen hábitos saludables y adquieran nuevos conocimientos mientras disfrutan de sus vacaciones.
Un día en Airea comienza con la clase de yoga, donde los niños y niñas toman conciencia de su respiración, aprenden a relajarse y mejoran la oxigenación celular. El yoga infantil es muy diferente del yoga para adultos. Es importante que se diviertan, para que lo tomen como un juego y no se aburran, ya que ésta es la forma en la que se consigue que participen y lo integren en la práctica. Para ello, se programan clases diferentes que giran en torno a un tema que les interesa: un cuento, un juego, algo que les motive.

Juego de pista
Después del desayuno y el aseo personal, viene la actividad física de la mañana. Los juegos en equipo, gincanas, juegos de pistas, etc., están basados en una temática que aporte la parte lúdica. Por ejemplo, el “Camino de los pájaros” es un juego de pistas en el que los pequeños utilizan la brújula para encontrarlas en medio del campo. Cada pista describe características de los pájaros que deben ir aprendiéndose para, al final del camino, responder a una serie de preguntas. Son juegos donde se integra la actividad física con la intelectual y que desarrollan los conceptos de cooperación y trabajo en equipo. A continuación, en los juegos de agua, pueden relajarse, divertirse y refrescarse antes de la hora de la comida.
Por la tarde la actividad se va relajando y se alternan talleres de manualidades, que fortalecen la imaginación, la creatividad y promueven el aprendizaje de diferentes formas de ocupar su tiempo de ocio realizando tareas cuya utilidad va más allá de lo lúdico, con talleres de respiración en los que, en forma de juego, los niños y niñas aprenden a respirar correctamente y a relajarse, un beneficio para todos, no sólo para aquellos que tienen que convivir con problemas respiratorios.
Después de la merienda y de la cena, las veladas de la tarde y de la noche son espacios relajados en los que los pequeños aprenden juegos, canciones, preparan pequeños teatros y se promueve la convivencia, la empatía por el otro, la colaboración y el concepto de pertenencia a un grupo donde todos aportan.

Juegos de agua
Los niños y niñas, además, a lo largo de las colonias, escriben entre todos un diario, donde van reflejando sus experiencias y aprendizajes. Este diario se entrega al final a cada niño como recuerdo de los días que han pasado.
Una iniciativa de la Fundación que ha tenido mucho éxito ha sido publicar en el blog de Inspira la crónica de las colonias, con fotos y pequeños vídeos, que los familiares han ido siguiendo y comentando. Es una forma, también, de que los padres, madres y tutores, puedan seguir el desarrollo de Airea y que facilite el compartir con los pequeños las experiencias de cada uno a la vuelta de las colonias.
En Airea se cuida la alimentación y se atiende a las necesidades específicas de todos los niños y niñas con alergias alimentarias o de obesidad. Los talleres de frutas y verduras sirven para que éstos aprendan formas nuevas de disfrutar de estos alimentos sanos. Por otro lado, los menús son equilibrados pero también agradables para ellos.
Airea es una alternativa sana y educativa para las vacaciones de los niños y niñas. Para la Fundació Roger Torné es, además, un complemento a su Proyecto Respiro, en el que a lo largo de los sábados todo el año, los niños y niñas aprenden y asimilan los mismos conceptos que en Airea, a la vez que se cuida su salud y se fortalece su aparato respiratorio, lo que a la postre se traduce en prevenir las crisis respiratorias e integrar técnicas que les ayudan a relajarse y favorecen la concentración en su día a día.

Taller de manualidades
Y, sobre todo, Airea es un espacio donde los niños y niñas disfrutan intensamente de sus vacaciones. La prueba de ello es el entusiasmo con el que se despiden de los monitores a su regreso, prometiendo volver al año siguiente.
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