Si esta editorial fuera sonora, llevaría aparejada un sonido de campanas al vuelo: Nuestro gran proyecto Mas Surell ha conseguido la aprobación de la Dirección General de Urbanismo de la Generalitat para que podamos iniciar el proceso de rehabilitación de la masía. Un emplazamiento histórico para Cataluña y para los inicios de un sistema educativo tan emblemático como fue el Institut Escola de la Generalitat de Catalunya, que se alojó allí de 1932 a 1937, y tan innovador como aspira a serlo nuestro programa de la Casa del Aire, llamado así en honor a Mas Surell, una casa que alojará en un futuro próximo las actividades del programa y se llenará de niños y familias que saben o intuyen de la importancia de respirar aire sano y enseñar a disfrutar y respetar la naturaleza.
Somos conscientes de que asumimos una gran responsabilidad al situar nuestras actividades de educación respiratoria y ambiental en Mas Surell. La innovación, la creatividad y los valores que se fomentaron en el Institut Escola dejaron una huella imborrable en la sociedad catalana y en sus participantes, algunos de los cuales tuvimos el placer de conocer en la presentación que se hizo en el Ayuntamiento de Sant Pere del libro de Marta Avizanda sobre L’Institut-Escola a Can Surell. Pero nuestro equipo es osado y está plenamente comprometido con los valores de la Fundación, sabemos que planteamos actividades que no son de consumo habitual en la sociedad, pero también sabemos que sobre la salud infantil cada vez se ciernen más amenazas provenientes de los factores medio ambientales, y nuestra Casa del Aire pretende ser, modestamente, una alternativa sana, lúdica y educativa para los niños y niñas de nuestro país.
No queremos finalizar esta editorial sin agradecer a entidades y colaboradores su apoyo y fidelidad en este largo camino que hemos recorrido, unas veces juntos, otras de forma paralela, y en el que con sus indicaciones, sugerencias, ánimos y consejos nos han ayudado a perseverar, a explicar y a definir con precisión lo que queríamos hacer. Gracias a vuestra participación se hace realidad la vocación inicial de La Casa del Aire: ser un proyecto compartido. En este caminar hemos tenido mucha suerte y el número de amigos y colaboradores ha crecido y se ha fortalecido, de forma que nombrarlos a todos y cada uno se hace imposible, pero sí querríamos mencionar de forma muy especial al Ayuntamiento de Sant Pere de Vilamajor, quien con su alcalde a la cabeza, ha hecho una apuesta decidida por el proyecto de Mas Surell, y a la Diputación de Barcelona, por su actitud de entendimiento activo y afán de colaborar desde el primer momento. Y, como no, gracias a la Dirección General de Urbanismo de la Generalitat de Catalunya por haber realizado un verdadero esfuerzo por entender y hacer viable finalmente nuestro proyecto.
Y finalmente gracias, a todos vosotros por estar ahí cada mes y darnos un motivo para perseverar en nuestro propósito.
Feliz Año 2011 para todos.
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